Hablemos en serio: ¿Cuál es el mambo (satánico) con el rock cristiano?Con el propósito de comprendernos mejor y de ayudar a sanar los sentimientos heridos de algunos, voy a intentar explicar, lo mejor qué pueda, qué es lo que "no convence" de las bandas de punk cristiano -de rock cristiano en general- y a qué se refería la comparación con
Beavis & Butthead. Para ello, voy a intentar alejarme del habitual tono socarrón que he venido adoptando en estos últimos tiempos y exponer las cosas de la forma más neutral posible.
En primer lugar, dejemos de lado el tema de si el cristianismo -y el cristianismo evangélico en particular- es verdadero o falso, bueno o malo. Eso, por ahora, no nos interesa. Y hablemos del
rock cristiano.¿De dónde sale la idea del rock cristiano? De un razonamiento muy simple: "Ya que el rock, en sus diversas facetas, es tan popular, utilicemos el rock para difundir el evangelio, la palabra de Dios, el mensaje cristiano".
Y, bueno, para mí, es
allí, precisamente, donde está el problema. Lo digo claramente: Amigos, no es un buena idea.
Marshall McLuhan lo expresó de forma magistral:
El medio es el mensaje. El medio no es un simple medio. No es un vehículo indiferente a través del cual puedo enviar cualquier cosa. No es una hoja en blanco en la cual puedo escribir tanto "mi mamá me mima" como "te quiero comer la boca". Forma una unidad con el mensaje y, cuando esa unidad se rompe, los resultados son lamentables.
No se puede decir "la puta de tu vieja" o "el imbécil de Nicanor" con una música como la de
La oreja de Van Gogh. Salvo, tal vez, que se quiera producir un efecto cómico.
¿Ya ven a dónde llegamos? Del mismo modo, los ritmos adrenalínicos y violentos -sí, violentos, por feo que suene- del rock -sea punk, metal o lo que sea- no encajan con letras del tipo "Cristo te ama".
I'm sorry. Por lo menos, a mí no me convencen. Y no soy el único.
Y, sobre los personajes de MTV, creo que estarán de acuerdo en que el lenguaje tipo "chau loco" es el equivalente local del lenguaje "jejé, cool" de la célebre pareja. Tal vez cometa una generalización apresurada pero todas las veces que escuché discursear a las bandas cristianas escuché ese idioma lamentable, formado por chasquidos y muletillas. El castellano es un idioma muy bonito y ser rockero no significa hablar como un
adolescente lobotomizado (ojo, no es ofensa, no digo que lo sean sino que
hablan cómo, estoy seguro que pueden hablar de otra forma). Ciertamente, no es un mal exclusivo de las bandas cristianas pero, en estos casos, resulta mucho más chocante. Quizás porque se trata de personas que leen, por lo menos, la
Biblia (la versión de Casiodoro de Reina y Cipriano Valera es un monumento de nuestro idioma) y uno espera manejen el verbo un poco más aceptablemente que un
skater para el cual terminar de leer el libro de oro de
Condorito supone un esfuerzo intelectual comparable a estudiar la teoría de la relatividad.